lunes, 15 de octubre de 2012

FIFA 13
 
 
      FIFA 13 vuelve por sus fueros y sigue siendo el rival a batir en lo que a juegos de fútbol se refiere. En EA Sports no se duermen en los laureles y año tras año saben cómo innovar, ofreciéndonos un simulador cada vez más completo y redondo.
 
 
     Con la llegada de FIFA 13 suena el pitido inicial y ya podemos dar por comenzada la temporada de fútbol en consola. Y este año, el partido se presenta más emocionante que nunca,  en EA Sports siguen avanzando por el buen camino que llevan trazando desde FIFA 09 y nos obsequian con una entrega todavía más redonda (por increíble que parezca). No encontraremos una revolución con respecto a lo visto el año pasado, eso desde luego. Pero FIFA 13 ofrece muchas pequeñas mejoras que derivan en un simulador de fútbol más pulido en todos los sentidos.
 
 
     A la hora de jugar, FIFA 13 sigue creciendo y nos presenta un motor de colisiones mejorado, que consigue recrear el contacto físico entre jugadores de una forma aún más realistas. Forcejeos, cargas laterales y agarrones son más verídicos. Y gracias a este sistema ni siquiera hace falta usar los botones defensivos para arrebatarle la pelota a un adversario en una pugna.
 
 
     Los controles en FIFA 13 se mantienen casi inalterables respecto a la última entrega de la saga de fútbol de EA. Con el stick izquierdo controlamos al jugador, los botones principales mantienen sus acciones clásicas de disparo, pase, pase en profundidad y pase por alto/centro. Los superiores, uno para esprintar, otro para chutar con calidad o hacer pases ‘mágicos’, y a la izquierda un botón para cambiar de jugador en defensa y controlar con precisión el esférico y el último que permite hacer regates lentos y combinarse con el stick derecho, otra vez el eje central de todos los regates complejos. Con la combinación de todos estos botones podemos hacer autopases, lanzar balones a la olla, pases por altos, vaselinas, paredes, pedir a un compañero que se desmarque, recortes y todos los movimientos clásicos de la saga.
 
 
     En ataque se han añadido elementos que facilitan nuestras transiciones y mejoran la experiencia general. Un avance importante que seguramente no tiene las dotes revolucionaras de la defensa táctica pero que sí ofrece una mejoría evidente. El equipo se mueve como tal en acciones ofensivas, dejando tiempos pasados donde a veces parecía que el único interesado en atacar era el que lleva el balón. Vemos a los extremos buscar el hueco por fuera o por dentro según el contexto, al mediapunta caer a las bandas para buscar la rotura de desmarque, el delantero centro aguanta en línea si ve que va caer en fuera de juego, los laterales se incorporan cuando el interior cierra al centro… todo el equipo es partícipe del ataque, algo que se nota en los primeros compases y que es básico cuando llevamos ya horas de juego. Esta fórmula sólo tiene un ‘pero’, y es que a veces los centrocampistas de corte defensivo se toman demasiadas libertades rompiendo marca cuando por ejemplo no es tan habitual ver a Busquets desdoblando por la banda (se puede ajustar en estrategia, en todo caso, si no queremos laterales o medios subiendo de manera abusiva).
 
 
     Donde se respira una mejoría ofensiva es en el control del jugador y en sus posibilidades con el balón en los pies. El jugador tiene un margen mayor de maniobra para controlar y regatear con el stick izquierdo, con el movimiento. De manera contextual, los jugadores pueden hacer movimientos y tener animaciones de regate que salen según cada momento. Así por ejemplo ante una segada frontal, si nuestro delantero es suficientemente hábil, con un solo movimiento sutil de stick izquierdo puede pasarse el balón del pie derecho al izquierdo, y seguir su marcha hacia portería. A ello se le ha potenciado el control del balón pisando con LB/L1 para aguantar el uno contra uno, mientras que en los regates marca de la casa no hay novedades evidentes. Hay algunas novedades como una elástica exterior muy efectiva, pero el resto sigue teniendo su utilidad si se hace en el momento correcto. El sistema como tal está más que asentado, aunque ojo, cada vez hay menos jugadores con habilidad cinco estrellas para hacer todos los regates.
 
 
     Entre primeras y segundas divisiones tenemos hasta treinta ligas licenciadas. No faltan las más importantes de Europa (Inglaterra, Alemania, España, Italia, Francia, Holanda, Portugal, Rusia) como tampoco muchas otras atractivas como la Major League Soccer, la brasileña o una de las grandes novedades: Saudi Pro League de Arabia Saudí. A ellas se unen muchos otros equipos como cuatro de Grecia, River Plate, Racing y Boca, el Galatasaray o dos equipos de Sudáfrica. Para nuestro interés vuelve la Segunda Española, como segundas ligas tienen también Francia, Alemania, Inglaterra (tienen tres divisiones debajo la Premier) e Italia.
 
 
     Junto a este compendio de equipos y ligas se encuentran las selecciones. En total se han licenciado más de 40 selecciones, destacando como principales novedades el retorno de la República Checa o el estreno de otros nombres como la Vinotinto de Venezuela, Egipto o la exótica India.
 
 
     FIFA 13 es la guinda a toda una generación muy afortunada para los juegos de fútbol. Consigue llegar a la excelencia en prácticamente todos sus aspectos: jugabilidad, modos de juego, elementos sociales y experiencia online. Incluso mejora gráficamente, con algo más de fluidez en prácticamente todo. Marca un techo en esta generación, con un estilo pulido y más sólido que nunca. Una sorpresa constante.
 
 

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